21/5/18

LENTEJAS CON VERDURAS

Aunque la primavera ya haya llegado hace un tiempo, aún nos apetece tomarnos un exquisito plato de cuchara, porque el tiempo está variable. Días de sol, pocos. Días de frío, demasiados... ¿Llegará por fin el sol, el calor,... y lo disfrutaremos de una vez? ¡Qué ganas! Mientras esperamos el veranos y las recetas frescas, os recomendamos este plato de invierno, que está...ummm!


La receta que traemos hoy, más saludable y exquisita no puede ser.
Se trata de unas lentejas de la huerta, con las verduras que más nos gustan. Un plato completísimo, pero sobre todo delicioso... Y nosotras que odiábamos las lentejas cuando éramos pequeñas... y ahora nos rechiflan... Empezamos con la receta! 


Ingredientes (4 personas):

350g. lenteja pardina
3 alcachofas
1 calabacín
12 und. champiñón portobello
1 cebolla pequeña
1 pimiento verde
1 diente de ajo
1 tomate maduro
1 zanahoria
1 puerro
1 cuchara de pimiento choricero
1 zanca de pollo
aceite de oliva
pimentón dulce
sal


Elaboración: lo primero que hacemos es limpiar las alcachofas, quitando la parte exterior de las hojas, cortando la cabeza, y pelando el tallo. Mientras preparamos el resto de los ingredientes, las dejamos cubiertas de agua en un bol con el zumo de un limón, para que no oxiden. Limpiamos los portobellos, bajo el agua, y troceamos. Igual hacemos con el calabacín, lo pelamos y troceamos.

Ponemos en una olla, un fondo de aceite e incorporamos los corazones de alcachofas troceados en cuartos, el calabacín y los champiñones. Salamos ligeramente. Cuando las verduras hayan cogido color, ponemos las lentejas (nosotras no las ponemos en remojo), lavadas y escurridas. Añadimos una cuchara de pimiento choricero y una cuchara de pimentón dulce. Las cubrimos de agua, y añadimos el resto de las verduras: un tomate, un trozo de pimiento verde, una cebolla, una zanahoria entera, un diente de ajo, un puerro, y por último una zanca de pollo.
Si os resulta más cómodo, podéis sustituir este paso por un caldo de pollo hecho.

Dejamos que se cocine todo hasta que las lentejas estén tiernas, aproximadamente 1 hora, y vamos controlando el agua, añadiéndo un poco según se vaya consumiendo si preferís unas lentejas más caldosas.

Una vez esté listo, sacamos a un vaso de batidora, la cebolla, el puerro, el pimiento y la zanahoria. (El tomate y el ajo lo desechamos, la zanca de pollo, no se tira: ya veremos qué hacer con ello...). Trituramos las verduras e incorporamos al guiso. Se rectifica de sal y se sirve bien caliente, decorando el plato con un poco de perejil fresco.

Ya véis que plato saludable os traemos hoy. Ideal para niños, deportistas, y para operaciones bikini.
¡Buen lunes!



fotos: sistersblog




24/4/18

POLLO AL CHILINDRÓN

Hoy traemos un clásico de la cocina española: el pollo al chilindrón, una maravillosa especialidad de la cocina aragonesa, una receta de siempre que no puede faltar en tu recetario. Tenemos que reconocer que desde que lo probamos (una única vez), teníamos ganas de cocinarlo en casa, y ya era hora de presentarlo. Preparad pan, porque vais a mojar.


El pollo al chilindrón, no deja de ser un pollo guisado con una base de hortalizas y jamón, que dan ese color tan característico. Nosotras troceamos las verduras, y nos gustan que aparezcan así, casi fundidas en la salsa, pero si tenéis algún comensal (sobre todo niños), a los que no les guste encontrar estos tropiezos, podéis pasar la salsa por batidora y colar. En resumen, hoy tenemos un plato que perfectamente podéis preparar un día de fiesta, el resultado es un pollo jugoso y una salsa muy sabrosa, os encantará. Además, si sobra algo, podéis congelar, y así, ya tendréis la comida solucionada para otro día.


Ingredientes (4 -5 comensales):
1 pollo troceado
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
1 cebolla
4 dientes de ajo
150g de jamón cortado en taquitos
2 tomates maduros
1 vaso de vino blanco
1 cucharada pimentón dulce
aceite de oliva 
sal
pimienta
agua

Creemos que como ocurre con casi todas las recetas tradicionales, cada cocinero tiene una forma distinta de prepararla. Nosotras, ¿cómo lo hicimos?:
Lo primero fue pedir al carnicero que nos pusiese un pollo hermoso, troceado. Lo salpimentamos y reservamos. En una olla pusimos un fondo de aceite y doramos el pollo, evitando que se queme. Lo sacamos una vez dorado, y lo reservamos.
En el mismo aceite (calcular que no sea mucha cantidad, por si tenéis que retirar un poco), pochamos las verduras. Ponemos la cebolla troceada, el pimiento rojo y el verde. Cuando empiece a ablandar, añadimos el ajo picado y el jamón cortado en trocitos. Se pochan a fuego bajo. Cuando las verduras estén pochadas, añadimos una cucharita de pimentón y removemos. A continuación añadimos un vaso de vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol. Se añaden los tomates troceados. Se sala (cuidado con la sal, el jamón le aporta sal, y el pollo esta previamente salado, id echando según vayáis probando, y rectificando).
En este momento, volvemos el pollo a la cazuela y lo cubrimos con agua. Se deja cocina a fuego lento unos 50 minutos (o cuando veáis que el pollo está guisado y la salsa concentrada), y listo para servir. Pues lo dicho, a coger pan y mojar!

fotos : sisters blog










11/3/18

ARROZ MELOSO CON BACALAO Y ALCACHOFAS


En nuestra casa somos muy arroceros. Y curiosamente tenemos publicadas pocas recetas de arroz en nuestro blog. Tanto si tenemos invitados, como si queremos hacer una comida especial para nosotros mismos, es muy probable que tengamos un arroz, en cualquiera de sus variantes. Poco a poco le vamos cogiendo el punto y nos animamos a ir probando con distintos ingredientes, distintas texturas...

En este caso, este arroz meloso, forma parte de nuestros preferidos. Aquí lo traemos para compartir, esperamos que os animéis con él y poder leer vuestras opiniones. Un plato sencillo sin renunciar al sabor. Ya sabéis..





El arroz meloso se caracteriza por su textura, tan agradable a nuestro gusto. Para ello debes prepararlo con un arroz rico en almidón. Del bacalao, qué contaros!? Un pescado que se utiliza en cualquier época del año. Fácil de encontrar ya desalado e incluso troceado, listo para utilizar en esta elaboración. Las alcachofas son una verdura a la que le hemos ido cogiendo el gusto poco a poco. Solemos emplearlas en los distintos arroces que elaboramos, porque le da un punto delicioso.

Nuestro último consejo, antes de empezar con la receta. Para que el arroz meloso quede perfecto, el secreto está en calcular bien la cantidad de caldo a emplear. Lo ideal es usar una parte de arroz por tres de caldo.


Ingredientes (4 personas):

300g. arroz bomba
250g. bacalao desalado
1 litro de caldo de pescado
3 alcachofas
1 pimiento verde pequeño
1 cebolla pequeña
2 dientes de ajo
2 cucharaditas de carne de pimiento choricero
1 cuchara pimentón dulce
hebras de azafrán
aceite oliva
sal




Pelamos las alcachofas y cortamos los corazones en cuartos. Se ponen en un recipiente con agua y limón hasta que se empleen en la receta.

Pelar y trocear muy menudo, la cebolla, el ajo y el pimiento, se ponen a pochar a fuego lento en una cazuela con un poco de aceite de oliva. Cuando estén listas, añadimos las alcachofas, y la carne del pimiento choricero. Removemos constantemente hasta que coja todo color. Se añade el pimentón dulce, y  seguidamente el bacalao troceado.  Agregamos el arroz y removemos durante dos minutos el conjunto con el sofrito para que se impregne por completo. Utilizad arroces de alto contenido en almidón, para conseguir la melosidad que buscamos. 

Cuando se hayan incorporado todos los ingrediente, añadimos el caldo bien caliente, Una vez haya arrancado el hervor, añadimos las hebras de azafrán previamente machacadas en un mortero. El caldo, como os comentamos, debe ser en proporción de 3 partes por una de arroz para conseguir que sea meloso. El arroz bomba tiene una absorción alta, y es ideal para hacer este tipo de arroces. Se deja cocinar 15-17 minutos desde que rompe a hervir. Se corrige el punto de sal (no habíamos echado nada por el bacalao y el caldo que contienen sal) y se deja reposar unos minutos antes de servir. El arroz meloso debe comerse al momento, pues con el paso del tiempo, sigue consumiendo caldo y se apelmaza. Sólo queda abrir un buen vino blanco, y acompañar esta rica receta, un top entre nuestras favoritas.

fotos: sisters blog