25/3/17

CROQUETAS DE CECINA Y QUESO DE CABRA

Receta nueva en nuestro blog.  Las croquetas que traemos hoy, son unas de nuestras favoritas, junto con las famosas croquetas de Chicote, que ya os enseñamos aquí. Desde que las hicimos por primera vez, ya no faltan nunca en nuestro congelador. La combinación de sabores, la cecina y el queso de cabra, queda genial. Para ello escogimos una buena cecina. Las cantidades que os ponemos, son las que empleamos nosotras, por nuestro gusto. Dependiendo cómo os gusten a vosotros los sabores, podéis añadir más o menos cecina o más o menos queso.

Vamos con este entrante, sencillo pero rico, que debéis tener en cuenta. Os gustará. 



ingredientes:

50 g. mantequilla
60 g. harina
1/2 litro de leche
aceite de oliva
50 g. cecina
75g. queso rulo cabra
sal
pimienta






















Para su preparción: en una olla colocamos la mantequilla y una pizca de aceite de oliva (para que no queme la mantequilla). Cuando la mantequilla esté derretida, se pone la harina, y se cocina removiendo un par de minutos hasta que la harina haya dorado ligeramente. Mezclar con varillas para que no haga grumos la bechamel. Mientras, se calienta la leche en un cazo y se va echando sobre la harina poco a poco. Se salpimenta. Cuando haya espesado, se echa el queso troceado dejando hasta que se derrita, siempre moviendo con varillas. Se añade la cecina cortada en pequeños trozos. se da una vuelta hasta que la cecina coja calor. Se retira la masa, y se echa en una bandeja donde se deja enfriar. Mejor de un día para otro. Cuando vayas a hacer las croquetas, se cogen porciones iguales. Se dan forma con ayuda de dos cucharas. Se pasan por harina huevo y pan rallado y se fríen en aceite.

Además hoy, sábado, os agasajamos con un postre, más sencillo aún pero que es de nuestros favoritos... Ahora que empiezan a verse las fresas en las fruterías, ¿qué os parece si terminamos con unas fresas con nata? Buen fin de semana...

















fotos: sisters blog





19/3/17

ALBÓNDIGAS CASERAS


Desde pequeñas, las albóndigas siempre han sido uno de nuestros platos favoritos. Y aún hoy lo siguen siendo. Ya veis qué gustos tan sencillos tenemos, je, je... Recordamos cuando éramos pequeñas, y nosotras nos encargábamos de hacer la forma de bolitas con nuestras manos. Así que no hay vez que las hagamos, que no nos acordemos de aquellos momentos. Y de lo mucho que nos gustaban, acompañadas de unas patatas fritas y un huevo cocido. En las fotos, esto último no lo veis. Aún así, las solemos acompañar con unas patatas fritas cortadas en cuadraditos y un huevo cocido. Ocurre que las fotos han sido un poco improvisadas para ilustrar la receta, Teníamos que subir nuestra receta tan rica, y no podíamos esperar más. Así que, para los que habéis probado nuestras albóndigas y os gusten tanto como a nosotras, aquí tenéis la receta.



Ingredientes (4  personas):
400g. carne ternera
200g. carne cerdo
(toda ella picada)
2 rebanadas de pan de molde
1 vaso de leche
1 huevo
1 diente grande de ajo
1 rama de perejil
harina
1 cebolla mediana
2 zanahorias
1 vaso de tomate triturado
1 vaso de vino blanco
aceite de oliva
sal
albahaca seca
1 puñado de guisantes



Tenemos la carne picada (a nosotras nos gusta que sea de ternera, y añadimos algo de cerdo, pero podéis hacerlas de cerdo, de pollo, añadir algo de jamón, como más os guste), y colocamos en un bol.
En un cuenco con leche, remojamos el pan al que habremos quitado los bordes. En otras ocasiones empleamos pan del día anterior, pero como hoy no teníamos empleamos pan de molde, que nos vale igualmente. Picamos el ajo, el perejil y lo incorporamos a la carne y salamos. Añadimos el pan remojado y un huevo batido. Lo removemos todo hasta que quede bien mezclado. Lo tapamos con papel film y dejamos reposar en nevera un par de horas.

Transcurrido el tiempo de reposo, hacemos las albóndigas, cogiendo porciones de carne del mismo tamaño y redondeándolas con las manos. Las enharinamos. Cuando estén todas enharinadas, las freimos en abundante aceite de oliva, a fuego medio para que no se quemen, pero hasta que estén bien doradas. Las vamos sacando a una fuente con papel absorbente.

En una olla, mejor baja y ancha, ponemos aceite y rehogamos la cebolla cortada fina y las zanahorias cortadas en rodajas. Añadimos el tomate triturado, una cucharadita de albahaca seca, una pizca de sal y sofreímos todo. Añadimos los guisantes, las albóndigas y un vaso de vino blanco. Dejamos evaporar un poco el alcohol, y añadimos agua, hasta cubrir por completo las albóndigas. Dejamos que se cocine, unos 20-30 minutos. Listo, una receta de toda la vida, que nos gusta como a niñas.

fotos: sisters blog













23/1/17

QUICHE DE ESPINACAS, PORTOBELLOS Y QUESO AZUL

A estas alturas, ya todos sabéis que es una quiche. Pero si no, te explicamos: es un tipo de tarta salada que nos viene de la cocina francesa. Se elabora principalmente con una preparación de huevos batidos, nata fresca y espesa, mezclada con verduras, embutidos, pescado...con la que se rellena un molde de masa quebrada y se cocina al horno hasta que cuaje. Las quiches nos dan la opción de incluir cualquier alimento en el relleno, por lo que la variedad de quiches son muchas. Y eso es algo que nos gusta.
  

La más popular es la quiche lorraine y la divulgación internacional de su receta ha extendido el término quiche a numerosas variantes tan alejadas de la receta original que se podrían llamar simplemente  tartas saladas. En las variantes se puede cambiar cualquiera de los tres componentes de que consta: masa quebrada, salsa de huevos batidos con lácteos, e ingredientes característicos.
Es una receta perfecta para tener preparada con antelación, ya que no necesita comerse recién horneada. Te resuelve una cena, tan ricamente. En esta ocasión la quiche, la elaboramos con una pasta quebrada comprada, la cual solemos tener en la nevera. Aunque hacer la pasta no es difícil. Y nos decantamos por hacer una variante de la quiche florentine, la quiche de espinacas.

¡Vamos a por la receta!




Ingredientes:

1 rollo de masa quebrada
2 cucharas de aceite de oliva
1 trocito de mantequilla
1/2 cebolla
un puñado grande de espinacas frescas
champiñones portobellos 
queso azul
200 ml de nata espesa
3 huevos
una pizca de nuez moscada



Elaboración:

Mientras estiramos la masa con un rodillo, precalentamos el horno a 180ºC. Ponemos la masa en un molde y la pinchamos en toda la superficie para que no suba cuando se hornee.  La horneamos durante diez minutos, o hasta que tenga un aspecto consistente.
Mientras preparamos el relleno. En una sartén ponemos el aceite y la mantequilla y sofreimos la cebolla con los champiñones. A continuación se añaden las espinacas. Sazonamos con sal y pimienta.
Vertemos la mezcla sobre la masa horneada. 
Por otro lado, mezclamos los huevos batidos con la nata y aromatizamos con nuez moscada.
Incorporamos esta mezcla a la quiche también. Por último añadimos trozos de queso azul.
Lo metemos al horno hasta que esté cuajado. Aproximadamente 25 -30 minutos, con cuidado de que la pasta no queme. Y voilà! Listo, una receta sin complicaciones, pero muy rica.

fotos: sisters blog